El seminograma es el análisis de una muestra de semen que evalúa la cantidad, el movimiento y la forma de los espermatozoides, además de las características del líquido que los transporta. Es la prueba básica del estudio de fertilidad masculina y el punto de partida de casi cualquier decisión sobre el factor masculino dentro de un test de fertilidad. También se le llama espermiograma o espermograma. Conviene distinguirlo de lo que viene después: el seminograma es la prueba, y las alteraciones que detecta tienen cada una su propio nombre y su propio manejo.
Qué mide un seminograma
El análisis tiene dos partes. La primera es el examen macroscópico, que valora la muestra a simple vista: el volumen del eyaculado, el pH, el aspecto y el tiempo que tarda en licuarse.
La segunda es el examen microscópico, donde están los parámetros que más pesan en el pronóstico:
- Concentración espermática. Cuántos espermatozoides hay por mililitro.
- Recuento total. El número absoluto por eyaculado: concentración por volumen. Un volumen bajo puede dejar el recuento por debajo del límite aunque la concentración parezca correcta.
- Movilidad. Qué proporción se mueve y cómo. La movilidad progresiva agrupa a los que avanzan; la movilidad total suma además a los que se mueven sin desplazarse. La progresiva es la que más informa, porque un espermatozoide que gira sobre sí mismo no recorre camino.
- Morfología espermática. El porcentaje con forma normal, valorado con criterio estricto de Kruger.
- Vitalidad. Qué proporción está viva, con independencia de que se mueva. Se pide sobre todo cuando hay muchos espermatozoides inmóviles: si están vivos pero quietos, el problema es de movimiento; si están muertos, nos enfrentamos a un problema diferente.
- Leucocitos. Su presencia por encima de lo normal orienta hacia inflamación o infección.
Un espermiograma completo cubre esos parámetros. Lo que no analiza es la integridad del material genético del espermatozoide, que requiere un estudio de fragmentación del ADN espermático aparte. Tampoco analiza las alteraciones cromosómicas de los espermatozoides, que pueden estudiarse mediante un FISH de espermatozoides cuando está indicado.
Valores de referencia del seminograma según la OMS
Los valores que utilizan los laboratorios proceden del WHO Laboratory Manual for the Examination and Processing of Human Semen de la Organización Mundial de la Salud. La edición vigente es la sexta, publicada en 2021, que sustituyó a la quinta de 2010. Los valores que siguen son los de esa sexta edición.
Los límites de referencia son el percentil 5 de una población de hombres cuyas parejas consiguieron embarazo de forma natural en menos de doce meses. Marcan el borde inferior de esa distribución, no una frontera entre fértil y no fértil. Estar justo por encima no equivale a tener una muestra óptima, y estar justo por debajo no cierra la puerta a un embarazo espontáneo.
Por eso aparece también la mediana, que es el valor del hombre fértil típico y la que permite medir la distancia real:
- Volumen seminal: límite inferior 1,4 mL. Mediana, 3,0 mL.
- Concentración espermática: límite inferior 16 millones por mL. Mediana, 66 millones por mL.
- Recuento total: límite inferior 39 millones por eyaculado. Mediana, 210 millones.
- Movilidad progresiva: límite inferior 30 %. Mediana, 55 %.
- Movilidad total: límite inferior 42 %.
- Morfología normal: límite inferior 4 %. Mediana, 14 %.
- pH: 7,2 o superior.
- Leucocitos: por debajo de 1 millón por mL.
Ese 4 % de morfología sorprende al leerlo por primera vez. No es un umbral bajo porque la forma dé igual, sino porque el criterio de Kruger descarta cualquier espermatozoide con la mínima irregularidad: incluso entre hombres con fertilidad demostrada, la mediana se queda en el 14 %.
La vitalidad también tiene valores de referencia en la sexta edición: el límite inferior es el 54 % y la mediana, el 78 % de espermatozoides vivos.
Qué cambió entre la quinta y la sexta edición
Los umbrales de 2010 se usaron durante más de una década y todavía circulan en muchos textos, así que dos personas pueden leer cifras distintas para el mismo parámetro sin que ninguna de las dos esté equivocada.
Los cambios de la sexta edición son pequeños: el volumen pasó de 1,5 a 1,4 mL, la concentración de 15 a 16 millones por mL, la movilidad progresiva de 32 a 30 % y la movilidad total de 40 a 42 %. La morfología se mantuvo en el 4 %. No hubo un cambio de criterio clínico detrás: la sexta edición amplió la población de referencia, incorporó datos de más países y recalculó el percentil 5 con una muestra más representativa.
Un informe de hace cinco o seis años trae impresos los rangos de la edición anterior, así que al comparar dos seminogramas merece la pena comprobar qué edición aplicó cada laboratorio antes de concluir que algo ha empeorado.
Qué significa cada parámetro alterado
Cuando todos los parámetros quedan dentro de referencia, el informe habla de normozoospermia. Cuando alguno no llega, el diagnóstico toma el nombre del parámetro afectado:
- Concentración por debajo del límite: oligospermia, también llamada oligozoospermia.
- Criptozoospermia. Un caso especial de oligozoospermia en el que la cantidad de espermatozoides se encuentra por debajo de 100.000 por cada mililitro de semen.
- Movilidad progresiva por debajo del límite: astenozoospermia. Es la alteración más frecuente.
- Morfología por debajo del 4 %: teratozoospermia.
- Concentración y movilidad afectadas a la vez: oligoastenozoospermia, la combinación más habitual.
- Proporción elevada de espermatozoides muertos: necrozoospermia.
- Ausencia total de espermatozoides en el eyaculado: azoospermia, que exige estudio específico para distinguir si es obstructiva o secretora.
Cada una tiene causas, grados y opciones propias, y ninguna se diagnostica con un solo análisis.
Cómo se hace y cómo se recoge la muestra
La muestra se obtiene por masturbación en un recipiente estéril, en la propia clínica o en casa si el traslado es rápido y se mantiene a temperatura corporal.
- Abstinencia: entre 2 y 7 días, según el criterio de la Organización Mundial de la Salud. Menos tiempo reduce el volumen y el recuento total; más tiempo puede aumentar el volumen y penalizar el movimiento. Por este motivo, en Love Fertility Clinic recomendamos normalmente 2 días de abstinencia como máximo.
- Recogida completa. La primera fracción concentra la mayor parte de los espermatozoides, así que perderla altera el resultado.
- Mismas condiciones al repetir. Para comparar dos análisis, el periodo de abstinencia tiene que ser parecido en los dos.
Un resultado alterado se confirma siempre con un segundo seminograma, y el motivo es biológico: el ciclo completo de producción de espermatozoides dura unos 72 días, de modo que un análisis posterior refleja una generación nueva. Un valor fuera de rango aislado no es un diagnóstico; dos resultados coherentes entre sí, sí lo son.
Qué puede alterar un resultado puntual
Los parámetros seminales varían mucho en la misma persona de un mes a otro. Influyen un episodio febril reciente, el estrés, el alcohol, el calor, algunos fármacos y los cambios en los días de abstinencia. Cualquiera de esos factores explica una diferencia entre dos análisis sin que haya cambiado nada de fondo.
Del seminograma salen además dos decisiones concretas. La primera es el recuento de espermatozoides móviles, el REM, que se obtiene tras la capacitación espermática en el laboratorio y orienta sobre si una inseminación artificial tiene sentido o resulta mejor pasar directamente a otra técnica.
La segunda aparece cuando el seminograma sale en rango y el embarazo no llega. El análisis básico no mide la integridad del ADN espermático ni las alteraciones cromosómicas. El estudio de fragmentación del ADN espermático es una prueba diagnóstica; en algunos casos también se indica un FISH de espermatozoides. La selección espermática por microfluidos es la técnica de laboratorio que utilizamos para seleccionar los espermatozoides sin esa fragmentación, y no una prueba diagnóstica.
Preguntas frecuentes sobre el seminograma
Entre 2 y 7 días, según el criterio de la Organización Mundial de la Salud. Por debajo de 2 días bajan el volumen y el recuento total; por encima de 7 suele aumentar el volumen y empeorar el movimiento. Si van a compararse dos análisis, mantener un periodo similar en ambos hace la comparación mucho más útil. En Love Fertility Clinic recomendamos normalmente 2 días de abstinencia como máximo; para la recogida, sigue las instrucciones que te indique nuestro equipo.
No. Los valores de referencia son el percentil 5 de hombres con fertilidad demostrada, así que quedar por debajo indica que ese parámetro está en la parte baja de la distribución, no que el embarazo sea imposible. La probabilidad de concepción baja de forma gradual conforme aumenta la distancia al límite, sin ningún corte que separe un grupo del otro.
Al menos dos, separados por unas semanas. La variabilidad natural entre muestras es alta y un resultado aislado puede reflejar una circunstancia puntual. Dos análisis coherentes son los que permiten hablar de diagnóstico.
Sí. Seminograma, espermiograma y espermograma nombran la misma prueba, y los tres términos aparecen indistintamente en informes de laboratorio y en peticiones médicas. La diferencia real no está en el nombre, sino en el alcance: un estudio ampliado añade pruebas específicas como la fragmentación del ADN.
El informe que devuelve todos los parámetros dentro de los valores de referencia. No garantiza un embarazo: el análisis básico deja fuera la integridad del ADN espermático, así que una normozoospermia con dificultad para concebir es motivo para ampliar el estudio, no para descartar el factor masculino.
No. Son pruebas distintas. El seminograma valora cantidad, movimiento y forma; la fragmentación evalúa la integridad del material genético que transporta el espermatozoide y necesita una técnica propia. Es la ampliación habitual cuando el seminograma es normal, cuando hay fallos de implantación o cuando se repiten las pérdidas gestacionales.