La astenozoospermia, también llamada astenospermia, es la alteración del semen en la que la movilidad progresiva de los espermatozoides queda por debajo del 30 %. Es la alteración más frecuente de las que detecta el seminograma, por delante de las que afectan a la concentración y a la forma.
Movilidad progresiva y movilidad total
El seminograma distingue dos tipos de movilidad, y el diagnóstico de astenozoospermia se basa en uno de ellos, no en el otro. La movilidad progresiva agrupa a los espermatozoides que avanzan en línea recta o en círculos amplios: son los que recorren camino hacia el óvulo. La movilidad total suma además a los que se mueven sin desplazarse, girando sobre sí mismos o vibrando en el sitio.
El límite que define la astenozoospermia es el de la movilidad progresiva, por debajo del 30 % según la sexta edición de la Organización Mundial de la Salud (2021). Un informe puede mostrar una movilidad total aceptable y aun así cumplir el criterio de astenozoospermia si la mayoría de esos espermatozoides no progresan: se mueven, pero giran sobre sí mismos o avanzan tan poco que no llegan a ningún sitio.
Esa distinción importa porque es fácil leer mal un informe si no se sabe cuál de las dos cifras es la que cuenta. Ante la duda, la referencia es siempre el dato de movilidad progresiva, no el total.
Causas de la astenozoospermia
En la mayoría de los casos la causa permanece idiopática, es decir, no se identifica una causa concreta.
- Varicocele. El aumento de temperatura testicular altera la movilidad además de la concentración y la forma. Es la causa corregible más frecuente del factor masculino.
- Infección o inflamación, como prostatitis o epididimitis, que afectan al líquido seminal en el que se desplazan los espermatozoides.
- Anticuerpos antiespermatozoide, que se adhieren a la cola y frenan el desplazamiento. Aparecen sobre todo tras una vasectomía, un traumatismo testicular o una infección previa.
- Alteraciones estructurales del flagelo, la cola que impulsa al espermatozoide, como las mutaciones en genes estructurales del flagelo, relevantes en las formas graves.
- Tiempo de abstinencia muy prolongado o muy corto, estrés oxidativo y exposición al calor, factores que también afectan a la concentración y a la morfología.
- Hábitos de vida, como el tabaquismo, el consumo de alcohol y las drogas recreativas, especialmente cannabis y opioides.
Un solo resultado bajo no cierra el diagnóstico: la movilidad es uno de los parámetros que más varía de una muestra a otra en el mismo hombre, así que conviene confirmarlo con un segundo seminograma antes de darlo por definitivo.
Qué opciones hay
Cuando la movilidad está muy comprometida, la selección espermática por microfluidos identifica y recupera los espermatozoides con mejor desplazamiento dentro de la muestra, sin necesidad de centrifugar ni de exponerlos a los químicos de las técnicas de lavado convencionales, y la ICSI permite inyectar directamente el espermatozoide elegido en el óvulo, sin depender de que se desplace por sí solo hasta él. El estudio de fragmentación del ADN espermático suele valorarse junto a una astenozoospermia marcada, porque ambos parámetros comparten parte de sus causas, sobre todo el estrés oxidativo y el varicocele.
Preguntas frecuentes sobre la astenozoospermia
Depende de la causa. Una infección se trata con antibióticos, un varicocele puede valorarse quirúrgicamente y reducir el tabaco o el calor ayuda cuando están implicados. Cuando no hay causa identificable o el tratamiento de la causa no revierte el parámetro, la vía es seleccionar los espermatozoides con mejor movilidad dentro de la muestra.
Sí. Tanto un periodo muy corto como muy largo pueden empeorar la movilidad de la muestra, por eso el seminograma se pide con unos días de abstinencia concretos, y conviene repetirlo con el mismo intervalo si el primer resultado sorprende.
No. La astenozoospermia afecta solo a la movilidad. La [oligoastenozoospermia](https://lovefertilityclinic.com/glosario/oligoastenozoospermia/) es la combinación de baja concentración y baja movilidad a la vez, y es más frecuente que la astenozoospermia aislada.
En muchos casos sí. Cuando la movilidad reducida no viene acompañada de baja concentración ni de morfología alterada, una inseminación artificial con selección de los espermatozoides más móviles suele bastar. En los casos más marcados, la fecundación in vitro con ICSI evita depender del desplazamiento del espermatozoide hasta el óvulo, porque es el propio embriólogo quien lo coloca dentro del óvulo con una micropipeta.